| En moto al fin del mundo |
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Hola amigos! Por fin ha dado comienzo nuestra gran aventura y, aunque cansados, hemos completado con creces las expectativas que nos habíamos marcado para el primer día de viaje. De hecho, y a pesar de no haber podido dormir durante el vuelo -toda la noche, en total 12 horas-, a las 7 AM hora local argentina hemos abandonado el aeropuerto para ir al encuentro con nuestras "chicas", que estaban flamantes y esperando nuestra llegada. Como siempre, mil gracias a Mariano Calderón y a toda la gente de Motocare por su fantástico trabajo de preparación y puesta a punto.
Sin tiempo que perder, hemos dejado atrás la capital por la ruta 8. La primera anécdota no ha tardado en producirse, y unos amigables aficionados a las Harleys Davidson nos han hecho todo un guiño cómplice al abonarnos el peaje de la autopista por la que circulábamos. Ni tan siquiera ha habido tiempo de un siempre agradable intercambio de palabras. Simplemente uno de ellos estaba dando paso al resto de sus compañeros, ha mirado atrás, nos ha visto y... nos ha metido como si fuéramos del grupo. Qué buen rollo!
Os contamos que hemos superado el kilometraje previsto para el primer día; íbamos bien de tiempo, estábamos fuertes, el día acompañaba y no había motivos para no acortar terreno con respecto a Córdoba, nuestro próximo destino.
Un abrazo a todos los que nos seguís, especialmente a familiares y amigos! Esperamos escribiros muy pronto.
Quique y Javier.
Hola amigos! Por fin ha dado comienzo nuestra gran aventura y, aunque cansados, hemos completado con creces las expectativas que nos habíamos marcado para el primer día de viaje. De hecho, y a pesar de no haber podido dormir durante el vuelo -toda la noche, en total 12 horas-, a las 7 AM hora local argentina hemos abandonado el aeropuerto para ir al encuentro con nuestras "chicas", que estaban flamantes y esperando nuestra llegada. Como siempre, mil gracias a Mariano Calderón y a toda la gente de Motocare por su fantástico trabajo de preparación y puesta a punto. Os contamos que hemos superado el kilometraje previsto para el primer día; íbamos bien de tiempo, estábamos fuertes, el día acompañaba y no había motivos para no acortar terreno con respecto a Córdoba, nuestro próximo destino. Por fin sacamos un hueco para poder escribiros novedades. Os tenemos que contar que la primera noche la pasamos en La Carlota, en el Hotel El Indio (lo prometido es deuda Ernesto!). Allí transcurrió la primera anécdota, ya que a pesar de ser un pueblo pequeño y tener pocos huéspedes el hotel, dio la casualidad de que esa misma mañana desayunamos con otro... Javier Pérez! Qué coincidencia, verdad? Salimos temprano hacia Río Cuarto. A partir de este momento el paisaje se transforma. Atrás quedan los kilómetros y kilómetros de planicie, siempre con el mismo grupo de árboles en el horizonte lateral, con las mismas aves rapaces sobrevolando el cielo, como si en realidad no hubiéramos avanzado nada. Pero sí, hemos avanzado, y a través de Papagayo, Merlo y Villa Dolores enfilamos la ruta de las Altas Cumbres desde Mina Clavero hasta Villa Carlos Paz. Ya en Córdoba, visitamos a los padres de nuestro amigo Jorge Hanssen. Nuestra gratitud para Carlos e Ivana por su cariño y hospitalidad. Como somos "culos inquietos" y aún teníamos horas de luz, continuamos rumbo norte hacia Cruz del Eje, aunque solo pudimos llegar a Valle Hermoso ya que la noche se echó encima. A la mañana siguiente, como de costumbre muy temprano, desayuno fuerte y carretera y manta. Por delante nos quedaban los 600 kilómetros más aburridos pero mejor aprovechados de todo el viaje. Se trataba de reunirnos con Juan Ignacio Molina, que como siempre lo dejó todo para atendernos y hacernos sentir como en casa. Querido Juan Ignacio, aunque ya te lo dijimos en persona, te deseamos lo mejor para ti y para tu esposa, y ya sabéis que en Toledo nos tenéis para lo que necesitéis. Siempre. Aquí en San Miguel de Tucumán reside D. Víctor Martín, un sacerdote sonsecano que es muy querido en Yerba Buena. Estuvimos con él y compartimos una agradable charla. Cómo se agradece encontrar a gente buena que, además, te carga de energía con sus sonrisas. Y empieza lo bueno. Abandonamos Tucumán para adentrarnos en las primeras imponentes montañas. Y lo hacemos por Tafí del Valle y Amaicha. El descenso de las temperaturas y el ascenso del altímetro nos indican que empezamos a escalar con nuestras motos. Siempre protegidos por un clima magnífico y un comportamiento extraordinario de nuestras monturas. Eso sí, como todos nosotros, necesitan alimento. Algo que escasea en algunas zonas de Argentina, como pudimos comprobar al agotar el depósito de combustible en Cafayate. El numerito con los empleados de la Estación de Servicio para conseguir un bidón de nafta no tiene desperdicio, y bien parecería un sketch imposible de Gila. Al final, y gracias a las argucias de Javi (esto lo digo yo, Quique), vaya que si conseguimos combustible! Apareció una primera garrafa semivacía, que era como la zanahoria para el borrico. Estaba claro que siguiéndola habría premio. Javi tuvo que ser pesado y tirar de todos sus recursos, pero la segunda garrafa apareció de la nada. 15 litros, toma castañas! Nos salvó el pellejo, literal. Para colmo, fue el repostaje más barato del viaje!!! Nos costó 60 pesos y una camiseta vieja. Con nuestros flamantes depósitos llenados hasta la boca, y un bidón adicional de generosas dimensiones, ya sin miedo nos adentramos en la Quebrada de las Conchas. Y toca ponerse serios, porque el espectáculo geológico que ofrecen estos parajes son absolutamente indescriptibles. Montañas erosionadas con miles de formas y colores conforman un lienzo apabullante que nos dejó boquiabiertos. Pero no había tiempo para recrearnos en exceso, ya que el itinerario previsto era altamente exigente. Y lo cumplimos, pero no con pocos esfuerzos. Antes de llegar a Salta, existe un desvío que conduce al solitario y polvoriento pueblo de San Antonio de los Cobres. La ruta incluye ripio, cruce de arroyos, largas distancias sin gasolineras ni poblaciones y... frío, mucho frío. No en bano, alcanzamos el paso de Abra Blanca, a 4.080 msnma, y felizmente el antiguo pueblo minero perdido en el mapa, con un viento y un frío espantosos. Gracias a la cálida y confortable Hostería de las Nubes resolvimos la difícil papeleta que teníamos con la noche ya encima. Y de un pueblo polvoriento y solitario a otro: San Pedro de Atacama (Chile). Con ciertas reservas pero cargados de convicción pusimos rumbo al aislado paso de Sico, sin saber exactamente qué nos depararía el largo día. Después de casi 350 km de baches, piedras, polvo y aislamiento, alcanzamos el final de este sueño hecho paisaje. Las cumbres nevadas, con valles de miles de tonalidades, lagunas verdeazuladas, flamencos rosados y nubes blancas como la nata recortándose sobre un limpio e intenso cielo azul han hecho que esta jornada sea una delicia para los sentidos. Eso sí, esfuerzo físico a tope y siempre confiando en la buena suerte, ya que cualquier imprevisto en mitad de estos páramos desérticos podrían acarrear más de un problema... De nuevo con vosotros!!! Son las 2 de la madrugada, pero el esfuerzo bien merece la pena, ya que sabemos que seguís a través de internet nuestras muchas aventuras y pocas desventuras por tierras del cono sur. Después de alcanzar en Atacama el punto más septentrional de nuestro viaje -y, por ende, también el más alejado de Ushuaia-, regresamos nuevamente a Argentina por el paso de Jama, rodeados permanentemente por volcanes. De camino a Purmamarca nos topamos con una nutrida expedición de Harleys Davidson, con las que intercambiamos adelantamientos, saludos y kilómetros de ruta en común. Finalmente decidimos ascender ligeramente por la Quebrada de Humahuaca y pasamos la noche en Tilcara, lugar donde podíamos acometer la siempre difícil tarea de alimentar a nuestras monturas. El fin de semana para nosotros ha estado movidito, ya que el sábado bajamos por Jujuy y Salta hasta la inalcanzable ruta 40, atravesando sin titubeos la bellísima Cuesta del Obispo, un angosto paso entre montañas nobles que nos permitió alcanzar Cachi, en pleno corazón de los Valles Calchaquíes. Para que os hagáis una idea, dormimos a escasos kilómetros del Nevado de Cachi, una mole que se levanta victoriosa 6.380 msnm. Ahí es nada. A la mañana siguiente, decidimos regresar por nuestros pasos, ya que el descenso por el tramo de la Ruta 40 era de todo punto desaconsejable por el mal estado del camino. Así que de nuevo cruzamos la recta del Tin Tin, con el Parque Nacional de los Cardones escoltando nuestro paso y southbound again. Llegamos a Belén, Londres y, bajo una tormenta de arena descomunal tapiando el escaso sol que aún aguantaba sobre el horizonte, dimos cuasi milagrosamente con una finca perdida en el minúsculo San Blas: la Posada del Monte se hace llamar. Fue, literalmente, nuestro salvavidas después de 11 agotadoras horas de moto!!! Qué bien cenamos y qué bien dormimos!!! La semana comienza para nosotros con nuevas expectativas, ya que hemos visitado el Parque Nacional Talampaya (patrimonio de la Humanidad) y estamos cada vez más cerca del Aconcagua y... esperamos que también del frío, ya que hemos alcanzado los 40ºC y todas las mañanas repetimos el amago de sacar nuestra equipación de invierno "porsiacaso" refresca... Pero nada, achicarrados día sí y día también. Estos últimos días han sido muy intensos, no solo en kilómetros, sino también en emociones. Hemos dado un buen mordisco al mapa y ya estamos inmersos de lleno en suelo patagónico. Salimos de Villa Unión y atravesando San Juan y Mendoza, siempre bajo un calor abrasador. Cabe reseñar los parajes de Cuesta Miranda y Termas de Villavicencio, cuyo paso nos lanzó al vértigo de la imponente cordillera del Aconcagua. Dormimos en Uspallata y a la mañana siguiente, fieles a nuestra cita, escalamos por la carretera hasta puente del Inca, túnel del Cristo Redentor e incursión en la cara chilena. En esta mañana nos encontramos con una chica que está recorriendo en bici todo América, de norte a sur. Ya os pondremos su web. Y también charlamos con un grupo de argentinos que viajaban en Transalp, como siempre tan enrollados. Vimos el techo de América despejado, en un día en el que por fin apareció el cóndor. En total, fueron 5 o 6 ejemplares que revoloteaban confiados cerca del mirador del Aconcagua. Toda una experiencia. Y más kilómetros... en esta ocasión, hasta Pareditas, localidad en la que la gente del Hostal Casa Grande se portó fenomenal con nosotros. No hay mejor parada antes de avalanzarse sobre los centenares de kilómetros de soledad y ripio que separan esta pequeña población de Malargüe, El Sosneado y buena parte de los siguientes tramos de la Ruta 40. En este día vivimos un episodio realmente emotivo, ya que Javi se reencontró con una familia humilde que vive en el más absoluto aislamiento, pegados al cauce del Río Grande, en una zona dura y para muchos de nosotros completamente inhóspita. Es asombroso, pero recordaba con una precisión milimétrica el lugar exacto donde vivían... Y, efectivamente, allí estaban. Hace 7 años, en su primer viaje a Sudamérca, esta familia le ofreció su hospitalidad y afecto, además de un revitalizante tentempié en forma de mate. Para Javi, este reencuentro, sin duda, es de lo mejor de este viaje. Ya os pondremos foto del encuentro. Tras una maratoniana jornada sobre la moto, alcanzamos Chos Malal, donde dormimos plácidamente. Al día siguiente, los habituales ejercicios de estiramiento, un desayuno fuerte -cuando se puede- y... de nuevo a la ruta. Las Lajas, Zapala y rumbo a Junín y San Martín de los Andes, idílico lugar que, no obstante, no ha podido escapar al volcán Puyehué. De hecho, la nube de cenizas comenzó a nublar el cielo 500 kms antes de llegar a Villa La Angostura, la población más próxima a la zona de erupción. Las sensaciones son muy extrañas y, evidentemente, nuevas para nosotros. Quién nos iba a decir que apenas 24 horas más tarde estaríamos a 5 kilómetros del volcán... Solo contaros que hemos cubierto sin incidentes la Ruta de los 7 lagos antes de acceder -no sin retrasos- a Chile a través del Paso Internacional Cardenal Samoré. Hicimos noche en Entre Lagos, donde María Hermosilla, propietaria de las cabañas y hospedería Panorama, nos ofreció su precioso alojamiento y sus continuas sonrisas, que hicieron nuestro primer contacto con el chile patagónico más agradable. Os escribimos desde un lugar absolutamente recóndito. De hecho, teníamos serias dudas de poder llegar hasta aquí. Estamos en Hornopirén (Chile), al comienzo de la mítica Carretera Austral, Ruta 7. Para llegar aquí nos hemos internado en Frutillar, Puerto Varas, Ensenada, y bordeado completamente el enorme lago Llanquihue. Eso sí, no hemos tenido fortuna y el día ha amanecido con mucha nubosidad, impidiéndonos ver el volcán Osorno. A partir de Ensenada, el camino se hace más angosto y complicado, y la vegetación cambia por completo. Fiordos, montañas nevadas, llovizna permanente, ripio... En fin, casi de todo. Pero tenemos nuestra recompensa, y si todo sale bien, un barquito chiquitito nos ha de trasladar a El Chaitén. Tal y como os anticipábamos, un barquito -finalmente, no tan chiquitito- nos trasladó de Hornopirén a Vodudanue en una travesía de fábula. El fiordo se adentra entre blancas cumbres y bosques verticales que caen a pico sobre las profundas y gélidas aguas de este brazo oceánico. En las 4 horas de navegación conocimos a un holandés que recorría en moto desde Alaska hasta Tierra de Fuego, y a una encantadora pareja de alemanes que tienen previsto hacer Latinoamérica en bicicleta durante 14 meses. En los últimos días hemos vivido intensas experiencias. Por una parte, la grandiosidad del glaciar Perito Moreno y la majestuosidad de las Torres del Paine chilenas. Por otro, hemos cumplido con nuestro propósito de alcanzar el fin del mundo. Estamos en Ushuaia, la tierra donde acaba la tierra, el final del mundo conocido y puerta de entrada al continente antártico. Os contábamos que el mal tiempo había impedido ver la imponente imagen del Fitz Roy, en El Chaltén. Por suerte, el día de nuestra partida la montaña humeante, como la llamaban los indígenas, se exhibió esplendorosa junto a la afilada aguja del Cerro Torre, visibles a más de 100 km de distancia. El blanco cordón montañoso que recorta este cielo impoluto parece una dentadura de tiburón blanco que yace expectante en el lago Viedma. Apenas dos horas después las motos conquistaban El Calafate al tiempo que el Glaciar Perito Moreno nos conquistaba a nosotros. En esta ocasión, solo nos atrevemos a mostraros fotos, las palabras no sirven. Atrás queda un mes de kilómetros, fotografías y miradas de asombro. Por delante, la ruta 3 nos conducirá unidos al Atlántico hasta Buenos Aires, nuestro punto de partida y finalización. En esta lejana zona del globo nos hemos reunido -en el caso de Javier, por tercera vez- con Oscar Horacio Díaz y su esposa, Sonia Marrochahar, quienes nos brindaron su amistad y nos acogieron junto a su familia durante los fantásticos días que pasamos en estas latitudes. Tanto Oscar como su esposa son dos auténticas instituciones en el mundo de la moto, en toda Sudamérica. Y con ellos nos sumamos al 4° Encuentro Internacional de Motoviajeros de Ushuaia, que precisamente se desarrolló durante el fin de semana del 25 al 27 de noviembre, siendo los dos únicos españoles participantes con nuestras monturas en esta cita. Junto con toda la expedición de aficionados que se dieron cita en esta concentración motera recorrimos Lapataia e intercambiamos proyectos y recuerdos. Conclusión: Hay que saber darse cuenta de cuándo uno necesita empezar a vivir (Oscar dixit). Con el crepitante sonido de la lluvia como telón de fondo y la mezcla de sensaciones que produce haber cumplido con la primera parte de nuestro viaje... os dejamos con más fotos y tres nuevos vídeos. Besos desde Ushuaia. CRÓNICA FINAL Durante algunos días, Ushuaia se convirtió en una pequeña Babel motorizada, en la que fuimos apareciendo "motoqueros" procedentes de tierras lejanas. Entre todos ellos destacamos a Diego, un joven colombiano que llegó hasta el final del mapa después de 6 largos meses descendiendo por el cono sur. Llegó con una vespa destartalada a punto de expirar. Y lo hizo con los ojos vidriosos, posiblemente echando la vista atrás a todo lo vivido durante el último medio año (http://es-es.facebook.com/photo.php?v=2591637866996). Por otro lado, destacar la presencia de Nélida Iglesias, la motoviajera más viejita de Argentina.
VÍDEO 1 http://www.youtube.com/watch?v=e3oAbLKFG1Q&feature=feedu VÍDEO 2 http://youtu.be/AOT_crcSr54 VÍDEO 3 http://www.youtube.com/watch?v=gXD9Ot1_Jm0 VÍDEO 4 http://www.youtube.com/watch?v=vh_BOqAymjQ VÍDEO 5 http://www.youtube.com/watch?v=brI5esp89c8 VÍDEO 6 http://youtu.be/s8fQTOruwVk VÍDEO 7 http://youtu.be/ZbZZZrK8prc
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Comentarios
Envidia! Sana, pero muuucha envidia!
Quique, que sepas que puedes estar orgulloso desde la otra parte del mundo del trabajo BMW, auténtico éxito en la presentación oficial de este Sábado en Barcelona:
http://www.facebook.com/pages/Club-de-Motos-BMW-de-Espa%C3%B1a/108566489212793
Dicho esto, seguid disfrutando del paraíso...
Un abrazo muy fuerte para los dos de toda la familia!!
David Arenas.-
Sigan disfrutando. Un abrazo
Quique, por fin estas cumpliendo tu sueño y en cuanto a Javi tambien disfruta con la compañia tuya.
Pasaroslo muy bien y disfrutar, buen viaje
UN ABRAZO
Un abrazo.
Que todo siga como hasta ahora, muchos besos de todos. Y Sarita quiere una moto como la del tio Javi, pero rosa.
Que tal todo, seguro que bien, mi familia y yó, os seguimos, apasionados, por los comentarios y fotos, que nos enseñais.......seguir con vuestra aventura que ya nos contareís con más detenimiento, deseando estamos escucharlos.....suerte y ánimos.
P.D Quique no se te olvide contarle a tu tio, el chiste de Jaimito del Gato y !!! la !!!! Araña, que tan buen momento nos hizo pasar....ahahhahha que no se me olvide.........echamos de menos los saludos efusivos de tu tio Javi, por las calles de Sonseca !!!!!! jejejejeje...espero haberlos echo reir, aunque sea solo un pokito y cambiar un poquito el chip!!!!! ........V`´ssssss......cuidaros.
Chule R1200GS, sin aventure!!!!!! jijijiji
Raquel Arenas
Me consta el buen rollo existente entre tío y sobrino, entre sobrino y tío. Dos buenos tipos que, subidos en sus motos tienen la valentía de hacer realidad sus sueños rodando por esas tierras lejanas.
Agradezco esas impresionantes fotos y crónicas, pero me pregunto cuales serán vuestras sensaciones, pensamientos y sentimientos al finalizar el día.
Por varios motivos soy consciente de que nunca haré un viaje similar, por esa razón, os hago llegar este mensaje de admiración.
Suerte!
Cuídense!!!
Un fuerte abrazo desde sonseca, os iremos siguiendo en la pagina asi es que no tardeis mucho en poner fotos y comentarios.
LE DESEAMOS UNA ESTUPENDA AVENTURA.
SALUDOS!!!!
TODO EL EQUIPO DON ABEL
saludos y buenas rutas!
que disfrutes nuestro pais.
Enviaros un abrazo y todo mi ánimo para esta aventura que estáis a punto de empezar.
Apasionante el relato y el entusiasmo de Quique con el que pude compartir un rato el sábado (perdón por no coincidir esta mañana)
Esperemos que la noticia inquietante del volcán chileno Puyehue no os afecte ni condicione.
http://internacional.elpais.com/internacional/2011/10/16/actualidad/1318797211_377697.html
Recuerda mirar lo del seguro de viajes que te dije. Si tienes alguna duda pregúntame.
Mucha fuerza, la suerte es el recurso al que recurren los que no se preparan…
Os seguiremos a través de internet
Ramón